Con la pesadez de querer ser la pesadilla de un mundo, lo que temen de la joven humanidad, creyendo que no se tiene alternativa, se hace lo contrario a la media voluntad. Diario hay rostros diferentes pero con la misma expresión y nada sorprende, la ruta siempre la misma tan burda, grotesca, abrumadora.
Y una sonrisa cambia todo, hace que aquel viaje execrable y sombrío valga un poco la pena pero, todo, nunca ha sido suficiente, ¿qué te hace falta para ser feliz?, jamas creí que fuera tan difícil contestar esa pregunta. Un alguien, un algo, un todo o un menos.
Me gustabas más cuando eras rojo y azul, cuando volabas solo, ahora me conformo viendo alfombras bailando con mujeres en ropa interior y es que en verdad me ha salvado la existencia; me desquicio, me pierdo en ideas, me confronto y me reencuentro, ese es un ciclo de vida, el mío.
Busco un espacio que me aísle de la realidad externa y ahí, en el borde, tengo una cita con la soledad y le digo "y las veces de los cuandos que quieras", Hoy día todo puede pasar, y que todo pase que yo siempre estaré preparada. Nadie dijo que ser primogénita sería sencillo.
Difiero en la fidelidad del silencio cuando no se ha aprendido a callar, entre que si se aprecia o te desespera, está la escasez de paciencia para personas así, tan imbéciles, sin sentido ni razón. Estamos rodeados de esencias inconexas. Pero el ecuánime de una vida es amar y valorar todo lo que se da y lo doble que se te quita, siempre bien, siempre sonriendo. ¡¿Cómo no voy a ser y estar?!
Sigo fluyendo... fluyendo al ritmo natural y ahora más personalizado.