Ya no me importa si escaseas o abundas, he aprendido a amar y valorar tu presencia, tu ser, tu esencia; amo cada parte de ti al grado de querer hacerla mía, pero también amo que seas tú, cuando dejas salir ese potrillo desbocado o cuando estás en tu estado de reposo; amo admirar cómo es que eres y estas, no hay mejor deleite que eso.
Hombre, no sabes cuánto y cómo es que Te Amo, con toda el alma, el espíritu, la energía, con toda mi vitalidad.
Dijeron: "Si tu saltas, yo salto"; todavía te espero aquí, abajo.
Cualquier parecido con la coincidencia, es mera realidad.
Y es que congelas mi humanidad, pierdo el equilibrio mental, la cordura del espíritu, pierdo el aliento esperando una respuesta a una pregunta inexistente. Sólo quiero ver el reflejo de una Karla completa en tus ojos mientras ignoro lo que hablas.
Dijeron: "Si no es parte de la solución, es parte del problema".
Eres mi problemática solución.
"Siempre tengo mi coche cerca para poder marcharme si me decepcionan".