Un día desperté y por fin te sentí lejos, me sentí débil, derrotada, eres más fuerte que yo (?), ¿o es que acaso se te acabó el amor?
Estaba desapareciendo y no lo notaba, quizá ni siquiera me importaba, en el proceso tuve que levantar la mirada y percatar, recordar que existen más personas a mi alrededor, nunca sabré si eso me alegro o me enfado. No te culpo pero todo es por ti y para ti, no regreses tarde, no te vayas antes.
¿Mi peor enemigo?, ¿en lo que nunca creí?... la vida vuelve a dar un vuelco a las cosas y con una risa hilarante me apunta y me ha obligado a depositar en mi peor enemigo lo que nunca creí como método de supervivencia, siempre me pareció deplorable y mediocre. Eso era mi existencia.
No supe quién era, no tenia más fuerzas, tengo que reencontrarme pero y sin ti, así aumentan las posibles soluciones o alientos a la desgracia que se aproxima:
Si regresas y yo soy mejor sin ti.
Si no regresas estaré lista para estar sin ti.
Si regresas y estaré lista para seguir dando.
Si no regresas pero estaré lista para seguir sin ti.
Purificarse de amor, es una contrariedad hiriente y absurda pero no imposible.
Te extraño desde antes, tengo miedo a perderte. Tengo miedo porque no te encuentro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario