Quizá sea la peor de las ideas, pero nada se compara con los deseos de que siempre sea él...
Si el cielo se nubla, si estornudan, si el cielo se abre, si las aves destruyen su armonía sinfónica, si comes solo, si caminas como inerte, si la prepotencia de apodera del aliento volviéndolo pesadumbre, y si los pasos son insistentes.
Es imposible relacionarlo en un mundo así, lo cierto es, que nada a recuerda a él, más bien que siempre estoy pensando en él, tan sencillo como eso, tan difícil de comprender y aceptar.
¿Cómo se necesita a una persona?
Y ya viene.
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